Inteligencia Emocional
De acuerdo con Daniel Goleman, psicólogo y conferenciante americano, la inteligencia emocional (IE) es la capacidad de reconocer las emociones, tanto propias como ajenas y de gestionar nuestra respuesta ante ellas. Se define como el conjunto de habilidades que permiten a una persona adaptarse mejor ante los cambios. También tiene que ver con la confianza y seguridad en uno mismo, el control emocional y la automotivación para alcanzar metas y objetivos (Goleman citado en Bello, 2021).
Las personas con mayor IE son más propensos a comprender, regular y manejar mejor las emociones, tanto en ellos mismos como en los demás (Wijekoon et al., 2017, citado en Deng et al., 2023). Diversos estudios han encontrado que la IE se relaciona positivamente con la empatía (Shi & Du, 2020). La empatía al igual que la creatividad y el pensamiento sistémico son atributos esenciales para adaptarse a un mundo cada vez más cambiante. Cuando una persona tiene empatía dentro de un equipo de trabajo, tiene la capacidad de ayudar a los demás a desarrollarse y a desafiar a quienes actúan de manera injusta o hacen comentarios no constructivos. Además, tiene la habilidad de escuchar a quienes lo necesitan (Bello, 2021). Escuchar activamente es una competencia esencial que permite evitar malentendidos y errores en la comunicación. De acuerdo con Sanchis-Giménez y colaboradores (2023), los profesionales de enfermería con mayor capacidad de IE muestran una comunicación más efectiva, abierta, empática y genuina. Además, la IE, como un recurso psicológico positivo medible y una habilidad no técnica clave, ayuda a mitigar los niveles del síndrome de quemazón en los profesionales de la salud.
El modelo de IE de Daniel Goleman reconoce 5 componentes: (a) autoconciencia, (b) autorregulación, (c) motivación, (d) empatía, y (e) habilidades sociales (Santa et al, 2023). Estos componentes reflejan las competencias que los individuos necesitan desarrollar para el logro de la IE. Algunas competencias son: conciencia emocional, autoevaluación, autoconfianza, autocontrol, fiabilidad, adaptabilidad, compromiso, iniciativa, optimismo y manejo de conflictos. De acuerdo con Cao et al. (2023), los hallazgos de investigaciones han revelado que la IE está relacionada con el bienestar subjetivo de un individuo, la forma de enfrentar los problemas y la intuición sobre el estrés. Los investigadores también señalan que a medida que continúa la investigación sobre la IE se ha demostrado su correlación con la satisfacción del paciente, la ocurrencia de errores médicos, las habilidades de comunicación y el desempeño del personal de salud.
Los beneficios de aprender habilidades de IE son múltiples y valiosos, ya que contribuyen a desarrollar una personalidad armoniosa y equilibrada. Guerri (2023) enumera cuatro beneficios principales, estos son:
- Contribuye a una buena salud física, disminuyendo malestares psicosomáticos intrusivos y previniendo enfermedades producidas por desequilibrios emocionales tales como la ansiedad, tristeza, angustia, miedo, ira, irritabilidad, entre otras.
En resumen, la adquisición de habilidades y competencias de IE hace una gran diferencia en la vida a nivel personal y profesional. El afrontar mejor los cambios y adversidades del diario vivir, así como también el tener mejor rendimiento laboral y eficiencia en las relaciones familiares e interpersonales es posible mediante el conocimiento y aplicación de la IE.
Referencias
Guerri, M. (2023). Test de inteligencia emocional. Descubre tus fortalezas y debilidades. PsicoActiva. https://www.psicoactiva.com/test/test-de-inteligencia-emocional.htm
Preparado por: Marta N. Almenas Hernández Ed.D., MSN, RN/ octubre, 2023.
